Este proyecto nace como propuesta para el concurso de cartel de las Fiestas de Primavera de L’Hospitalet de Llobregat, la segunda ciudad más grande de Cataluña. El briefing planteaba un reto muy especial: mirar la ciudad “con ojos de niño”.
A partir de esta idea, desarrollé una pieza de carácter infantil que busca capturar, de forma sencilla y cercana, la esencia tanto de la ciudad como de la infancia. Elementos como los niños, los globos o los pájaros no están ahí por casualidad: funcionan como pequeños símbolos de juego, libertad e imaginación, creando una atmósfera viva y optimista.
El resultado es un cartel que combina sensibilidad y frescura, conectando con esa manera genuina y despreocupada de ver el mundo cuando somos pequeños.
Este proyecto fue seleccionado como finalista, situándose en el top 10 del concurso.